Hace mucho que no entraba acá, supongo que había desistido de la idea de escribir para nadie. Pero hoy, otra vez se volvió necesario.
Últimamente la frase del título de esta entrada se me aparece una y otra vez, y me hace reflexionar constantemente. Reflexionar en vano, porque por más que le de vuelta al asunto, y llegue a diferentes conclusiones, no hago nada para cambiar como me siento.
Quiero querer otra cosa, quiero estar enamorada de otra persona, quiero que no me importe el hecho de que el no me quiere de la misma forma que yo, quiero dejar de necesitarlo, pero haga lo que haga siempre termino mendigando un beso suyo.
No puedo creer lo poco que me quiero a mí misma, ni que tenga el autoestima tan bajo, ni que necesite de alguien para sentirme bien. Mejor dicho, que necesite de él para estar bien.
Es la primera vez que admito todo esto, cada vez que estos pensamientos aparecen los intento borrar, o hacer que se esfumen y se conviertan en otros. Pero me esta haciendo explotar por dentro.
Creí que había sido fuerte, que al fin lo había conseguido. Le dije que estaba enamorada de él y que no quería que estuviésemos más juntos, porque el no me quería de la misma forma, yo lo sabía, y me hacía mucho daño.
Dije eso y sentí un cambio radical en mí, como si le hubiera quitado muchísimo peso a mi alma. Y durante unos días estuve bien, me sentía genial. Hasta que volví a verlo.
Me cuidó mientras me sentía mal por la gripe, me mimó hasta que me dormí. Tuve que controlarme bastante para no besarlo, hice un esfuerzo enorme, hasta que no aguanté más. Y lo besé, y me besó, y nos mimamos, e hicimos el amor, y todo parecía estar bien de nuevo, y tenía esperanzas de que el sintiera todo el amor que yo le estaba transmitiendo, que yo estaba sintiendo por él en ese momento. Pero apenas todo terminó dijo que tenía que irse. Y otra vez, mi alma se hizo una pelotita y se fue rebotando hasta el rincón.
Por qué siempre me pasa lo mismo, qué es lo que hay de malo en mí. Siempre termino con hombres que no me quieren, que como mucho desean mi cuerpo. Siempre estando a disposición de ellos, cuando ellos quieren, no cuando yo quiero. Siempre termino enamorándome de quienes no se enamoran de mí, siempre lo estropeo todo.
Cada vez que mi autoestima empieza a levantarse, cuando empiezo a sentirme cómoda con alguien, mi corazón se mete en el medio, sale por mi boca, y admite lo que siente, y nunca encuentro la misma respuesta del otro lado. ¿Por qué?!!!!
Necesito dejar de pensar en esto, necesito dejar de pensar en él. No quiero necesitarlo más, no quiero extrañarlo más.
Por qué, si me admitió que no está enamorado de mí, ni quiere enamorarse tampoco, por qué sigo esperando que eso pase?
Por qué siento que esto es lo que merezco? Por qué no puedo decir basta y buscar (y encontrar) a alguien que me quiera?
En el fondo, se que me merezco algo más que ser la persona con la que alguien "se saca las ganas", se que tengo lindo aspecto, que soy simpática y que le caigo bien a las personas y que puedo conocer a alguien... Pero ese pensamiento está bien en el fondo y aparece sólo de vez en cuando, porque es nublado por mi negatividad, y por mi necesidad hacia él.
No se que gano escribiendo esto.. ni a quién le podría llegar a interesar, pero al menos lo "volqué" en algún lado, y ya no esta todo amontonado dentro mío...
Hola, hace poco volví al blog y me preguntaba donde andabas vos. Estoy en una situación parecida, asi que te entiendo. Es feo sentirse usado, descrees de las palabras del otro, de quién amás. En fin, estaría bueno que sigas escribiendo, contactate cualquier cosa. un abrazo
ResponderEliminar